No me avergüenzo... El salvador proclamado por Pablo es un judío crucificado, un carpintero desconocido. ¡Cuántas veces la gente se burló de Pablo, cuando les hablaba de ese condenado que había salido del sepulcro para ser juez de toda la humanidad!
Dios interviene de una manera mucho más poderosa para transformar a los hombres y la historia doquiera se proclame el Evangelio.
Para nosotros se trata primero de renunciar a construir solos nuestra vida, y de ponernos en manos de Dios mediante la fe.
El apóstol expresa en estos versículos el propósito de toda la epístola, en la cual plantea una acusación de pecaminosidad contra toda carne; declara que el único método de liberación de la condena es la fe en la misericordia de Dios por medio de Jesucristo y, luego, edifica sobre ello la pureza del corazón, la obediencia agradecida, y los deseos fervientes de crecer en todos esas gracias y temperamentos cristianos que nada, sino la fe viva en Cristo, puede producir.
Dios es un Dios justo y santo, y nosotros somos pecadores culpables. Es necesario que tengamos una justicia para comparecer ante Él; tal justicia existe, fue traída por el Mesías, y dada a conocer en el evangelio: el método de aceptación por gracia a pesar de la culpa de nuestros pecados. Es la justicia de Cristo, que es Dios, la que proviene de una satisfacción de valor infinito. La fe es todo en todo, en el comienzo y en la continuación de la vida cristiana.
la Pregunta es... ¿ Que es el Cristianismo para ti ? ¿ Es obtener solo privilegios ó es responsabilidad ?
